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Trasplante hepático: todo lo que necesitas saber


Persona que recibe trasplante de órganos
Trasplante hepático

El trasplante hepático es un procedimiento quirúrgico que consiste en la sustitución de un hígado enfermo por uno sano. Es una intervención compleja, pero que puede salvar la vida de los pacientes con enfermedades hepáticas terminales.

Te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre el trasplante hepático, desde sus indicaciones hasta su proceso de recuperación.


 


¿Qué es el trasplante hepático?


El hígado es un órgano vital que cumple múltiples funciones, entre ellas:

  • Detoxificar la sangre

  • Producir bilis, que ayuda a la digestión

  • Almacenar energía

  • Regular el metabolismo


Cuando el hígado no funciona correctamente, puede provocar una serie de complicaciones graves, como insuficiencia hepática, hemorragias, encefalopatía hepática y en casos graves, la muerte.


El trasplante hepático es la única opción curativa para las enfermedades hepáticas terminales. Está indicado en los siguientes casos:

  • Cirrosis hepática

  • Tumores hepáticos (hepatocarcinoma)

  • Insuficiencia hepática aguda grave

  • Enfermedades metabólicas hereditarias que afectan al hígado

  • Entre otras


¿Cómo se realiza el trasplante hepático?


El trasplante hepático puede realizarse con un hígado de donante fallecido o de donante vivo.


trasplante de hígado de donante vivo

Trasplante hepático con donante fallecido

En este tipo de trasplante, el hígado se obtiene de una persona que ha fallecido y ha sido declarada donante de órganos.

El procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia general.

El cirujano realiza una incisión en el abdomen y extrae el hígado enfermo del paciente. A continuación, conecta el nuevo hígado a los vasos sanguíneos y a las vías biliares del paciente.


La operación suele durar entre 6 y 12 horas.


Trasplante hepático con donante vivo

En el trasplante hepático con donante vivo, el hígado se obtiene de una persona viva que es compatible con el paciente y tiene el deseo de ayudar a otra persona de forma altruísta y sin ningún tipo de  presión.

El procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia general.


La operación suele durar entre 6 y 8 horas.


¿Cuáles son los riesgos del trasplante hepático?


Como cualquier procedimiento quirúrgico, el trasplante hepático conlleva ciertos riesgos, entre ellos:

  • Infecciones

  • Sangrado

  • Coagulación intravascular diseminada

  • Rechazo del injerto



¿Cuál es el proceso de recuperación del trasplante hepático?


El proceso de recuperación del trasplante hepático depende de la gravedad del paciente, y los pacientes pueden permanecer en el hospital durante varias semanas en algunos casos

Durante los primeros días, los pacientes se vigilan en terapia intensiva y reciben medicamentos para no rechazar el órgano, controlar el dolor y la inflamación.


A medida que los pacientes se recuperan, se les anima a que se levanten y comiencen a caminar.


También deben seguir una dieta equilibrada y tomar los medicamentos recetados por su médico.


La mayoría de los pacientes que se someten a un trasplante hepático pueden volver a su vida normal en unos meses.


¿Qué es el rechazo del injerto?


El rechazo del injerto es la reacción de las defensas del cuerpo, el sistema inmunitario del paciente, contra el hígado trasplantado.


El rechazo del injerto se puede tratar con medicamentos inmunosupresores. Sin embargo, si éste no se atiende, puede provocar la pérdida del injerto.


Nuestras consideraciones


El trasplante hepático es un procedimiento complejo, pero el único que puede salvar la vida de los pacientes con enfermedades hepáticas terminales.


Si estás pensando en someterte a un trasplante hepático, es importante que hables con tu médico sobre los riesgos y beneficios del procedimiento.


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